Arte en señas: Un mundo silencioso

Arte en señas

Todas las maravillas del mundo están presentes para todo aquel que decida observarlas.

Aprende, conoce, revisa cada esquina, vive intensamente, no te arrepentirás.

 

Por: Igor Felipe Valencia, Taller de Arte en Señas, Estudiante Javeriano

Una vez más la curiosidad o quizás la fortuna, me ha llevado a conocer un mundo increíble; un mundo que no sufre del constante zumbido que invade la vida de la mayoría, un mundo que siente, observa, sufre, se regocija y vive, como el mío.

Las personas que viven en este mundo son como nosotros, pero sus diferencias las hacen personas magníficas, están llenas de curiosidad, entendimiento, empatía y amor hacia los demás (cosas que hoy en día le hacen falta a mucha gente).

Al conocer por primera vez a estas personas me esto una mezcla de curiosidad y frustración; curiosidad porque previamente no habría concebido un mundo sin sonido; frustración porque pese a mi interés, conocer de fondo este mundo no sería sencillo, parecía tan exclusivo que incluso tenía su propio idioma, un idioma que difiere de todos los demás idiomas que en el pasado había aprendido.

Pese a las dificultades decidí intentar, siempre he sido un poco terco y sé bien que entre mayor la dificultad mayor la recompensa.

Vida en señas

Aislados del ruido del mundo que los rodea, caminan entre nosotros estas personas excepcionales; su “discapacidad” les ha dado la capacidad de percibir el mundo desde otra perspectiva, saborear algunas de las actividades cotidianas, de conectarse de forma mucho más creativa, espontánea y honesta.

Desde mi humilde perspectiva de oyente, no puedo negar que en ocasiones los envidio, pues estoy casi seguro de que algunos de ellos si llegasen a conocer lo ruidoso que es este mundo escogerían silenciarlo.

Al comunicarse en señas, este hermoso lenguaje silencioso, se han vuelto expertos en teatro, maestros de la expresión; no basta con saberse las señas para poder comunicarse, es necesario traer a flote todo el significado y realmente “sentir” lo que estas “diciendo”. Es refrescante para mí ver cuando alguien siente las palabras de esa manera, ya que hoy en día vemos como la gente al hablar va soltando sus palabras sin ningún cuidado, sin ningún amor.

En señas cada palabra es importante; no hay un desperdicio del idioma como lo hay en lenguajes hablados; quizás el español sea uno de los mejores ejemplos, ya que de por si es un idioma pomposo lleno de palabras que significan casi lo mismo. Al hablar la gente hoy en día, suelta su lengua y se deja llevar, toneladas de palabras salen de sus bocas solo por el gusto de salir, sin ninguna intención; de diez frases que se dicen quizás una o dos tienen relevancia y el resto son desperdicio. Para probar lo anterior basta con hacer el ejercicio: escojan una frase hablada y quítenle una o dos palabras, podrán ver que aún tiene sentido y se entiende; ahora escojan una frase en señas y quítenle una o dos palabras, verán que la frase perdió o cambio su sentido. Esto para decir que las señas no se desperdician tanto como las palabras habladas.

Otra cosa que me encanta de la lengua de señas es que la atención visual es necesaria, el encuentro de ojos es frecuente y la conversación se vuelve intima; no es posible tener una conversación en señas y chatear o tener la mirada en el vacío. Al comunicarte en señas te garantizas que la otra persona tiene toda su atención en ti y viceversa. Quizás sea esta de las características más bonitas de este lenguaje, para mí la favorita.

Es importante entender que la lengua de señas no es una forma codificada de otro lenguaje, sino un idioma adicional con igual de importancia, basta con decir que para la comunidad sorda generalmente es su idioma materno, aprendiéndolo antes incluso de aprender el español o cualquier otro idioma.

Solo me queda invitarlos a que conozcan este mundo silencioso y lleno de color; en él encontrarán personas maravillosas y llenas de vida.

Agradezco a todos los que me dieron la oportunidad de participar en esta experiencia y por mi lado seguiré esforzándome por aprender cada día un poco más.

Tags