Gracias, papá, por enseñarme a existir

Querido  papá:

¿Cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que te di las gracias? No lo recuerdo. Lo que sé de sobra es que te debo tanto y nunca he sabido muy bien cómo decírtelo.

¿Te acuerdas de la vez que tenía una presentación en la escuela y mamá había salido de viaje? Yo estaba asustada porque pensé que iba a sacarme un cero, pero vos te quedaste toda la noche trabajando, me hiciste el mejor disfraz de Tinkerbell con tu camisa favorita y yo me sentía preciosa. Más que eso, me sentía la niña más afortunada del mundo al verte sentado en el suelo de la sala pegando lentejuelas como todo un experto. Nunca te había visto tan gigante como ese día, con tu barba amanecida y tu cabello alborotado. Era solo una niña, pero comprendí que nuestra familia estaría a salvo con tu súper poder del amor.

Gracias, porque nos permitiste llorar hasta el cansancio sin reprocharnos esos momentos de debilidad. Mil gracias  porque te quedaste ahí para abrazarnos cuando resultara necesario. No te imaginas lo que nos ayudó el hecho de que no nos limpiaras las lágrimas del rostro, sino que nos dieras la dulce orden de ponernos de pie. Fue así como comprendimos que en la vida podríamos atravesar momentos difíciles y que dependería de nosotros y de nuestra actitud encontrar la solución más adecuada. Es así como aprendimos a valorar la existencia, este bello viaje por el mundo.

Cómo no valorar el hecho de que antes de irte a trabajar nos dedicas una blanca y bigotuda sonrisa mientras compartimos el desayuno. Cómo olvidar tu sagrado mantra “tengo el presentimiento de que hoy será un buen día”. Cómo olvidar las interminables horas que te quedaste conmigo en casa explicándome una y otra vez álgebra, o cuando te llevaste a mi hermano a la cancha de fútbol del barrio para que practicara los tiros libres que tan mal le salían. Nuestro pequeño se convirtió en un crack y en parte eso fue gracias a vos. Él lo sabe, por eso es que te dedica todos sus goles. ¡Todo un espectáculo para la familia! Eso hace el amor, vos lo sabés porque vos nos lo enseñaste.

A parte del amor, de tu compromiso y de tus enseñanzas, hay algo por lo que eternamente te estaré agradecida: tu voto de confianza. Nunca me dijiste qué tenía que hacer con mi vida. Optaste por hacer las preguntas correctas para que yo encontrara en mi corazón las respuestas necesarias, como cuando creí que sería abogada, pero juntos descubrimos que mi verdadera vocación estaba en las Artes Visuales. Recuerdo como si fuera ayer tu cara de asombro cuando asististe a mi primera exposición en la Javeriana Cali. ¡Nunca te había visto llorar así, papá! Ese instante opacó el resto, ahí te consideré mi verdadera obra maestra, pero en realidad es que el artista siempre fuiste tú.

 

Con amor inagotable, 

tu creación.

 

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Información legal

Snies: 53475

Duración: 8 semestres

Vigencia: 13932

Reg: Del 22 de agosto del 2014 hasta el 22 de agosto del 2021

Formación profesional universitaria

Este programa se ofrece y desarrolla en Cali, Valle del Cauca. 

Vigilada MINEDUCACIÓN. Res. 12220 del 2016.

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