A pesar de los avances que en la protección de los derechos de las comunidades étnicas significó la Constitución de 1991 y de los cambios en las políticas y estrategias empresariales alineadas y en función de su sostenibilidad, persisten múltiples conflictos que ponen en situación de vulnerabilidad los derechos, la dignidad y sostenibilidad en la región. Además, las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas del país, enfrentan permanentemente la violación de sus derechos humanos, colectivos e individuales.

Al contexto de conflicto armado y social que caracteriza la realidad rural colombiana actual, que pone en riesgo la integridad física, étnica y cultural de las comunidades y su supervivencia, se suma la inequidad en la distribución de la tierra, la situación de pobreza y la falta de programas efectivos de promoción de sus sistemas productivos propios.

En su trayectoria el Instituto de Estudios Interculturales identifica y taxonomiza tres clases de conflictos interculturales que se desarrollan en torno al territorio, la cultura, la identidad y la autonomía de las comunidades, y los modelos y visiones diversas sobre desarrollo. Dichos conflictos son:

  • Conflictos entre comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas
  • Conflictos entre las comunidades y el estado
  • Conflictos entre las comunidades y las empresas

En este contexto atravesado por los conflictos un Instituto académico de investigación aplicada que entienda, explique y permita establecer puentes de relacionamiento para la transformación de los conflictos, no solo es una opción en clave de su misión, sino una estrategia universitaria que permite contribuir significativamente, a la construcción de un Estado multicultural y una sociedad más justa y en paz.