Pasar al contenido principal

En Colombia está disminuyendo la intención de emprender, según el Informe Nacional GEM 2020

En Colombia está disminuyendo la intención de emprender, según el Informe Nacional GEM 2020
Karen Daniela Ferrín

Creado por: Lola Ferrin

14 de Octubre de 2021

Pese a que Colombia ha sido uno de los países más emprendedores del mundo, la intención de los colombianos de crear nuevas empresas ha ido disminuyendo en los últimos cinco años. Esta es una de las conclusiones a las que llegó el profesor Fabián Osorio al analizar el más reciente Informe Nacional de GEM Colombia.

De acuerdo con el docente del Departamento de Gestión de Organizaciones, dicho informe ofrece pistas que explican este fenómeno, como las percepciones individuales del emprendimiento y la percepción de la disponibilidad de oportunidades. “Estas percepciones socioculturales se vuelven imprescindibles para que los emprendedores sigan apareciendo en un país y por tanto conlleva a una mayor cantidad de nuevos emprendimientos”.

En un artículo que escribió para GEM Colombia, el académico celebra que nuestro país se encuentra en la cuarta posición a nivel mundial de mayor actividad empresarial y asegura que esto se debe a que Colombia ha demostrado un fuerte espíritu emprendedor. En contraste, explica que el informe mostró indicios de que en los últimos años se ha disminuido la cifra de connacionales con intención emprendedora a solo 2107 ciudadanos.

“El espíritu empresarial comienza cuando un individuo decide emprender una nueva empresa. La intención empresarial es el primer paso. Orienta las acciones del individuo hacia la implementación de nuevos negocios. Así, para fomentar una mayor actividad emprendedora, es necesario incrementar la intención emprendedora de la población”, señala Osorio Tinoco.

Para el 2016, de acuerdo con el Informe Nacional GEM 2020, la intención emprendedora de Colombia fue del 53%; es decir, que ese porcentaje de colombianos estaba pensando en iniciar un nuevo negocio en un lapso de tres años. En el 2020 la cifra cayó a 43,3%.

Frente a esto, Osorio argumenta que esta caída de 10 puntos porcentuales puede deberse a muchos factores, entre ellos las percepciones individuales, la percepción de oportunidades económicas y la percepción sociocultural. Sin embargo, advierte la caída de 10 puntos porcentuales podría ser peor. Por ejemplo, la pandemia del COVID-19 cambió la tendencia decreciente en 2020.

“La intención emprendedora en 2019 fue 42,2% y en 2020 aumentó a 43,3%. Esto se explica por el hecho de que la pandemia provocó despidos y cierres masivos en Colombia, y las personas necesitaban seguir generando ingresos siendo el emprendimiento la mejor alternativa. Estos factores inciden en la caída de la intención emprendedora”, indica el doctor de Administración.

Asimismo, explica que el informe muestra puntuaciones que contribuyeron a estos factores durante los últimos cinco años. Por ejemplo, para la percepción individual, el miedo al fracaso aumentó más de 10 puntos porcentuales en los últimos cinco años. En 2016 fue del 25,6% y en 2020 fue del 39,5%.

Por otro lado, la percepción sobre las habilidades y conocimientos necesarios para iniciar un nuevo negocio cayó del 67,9% en 2016 al 64,8% en 2020, mientras que la percepción de oportunidades económicas, en 2016 fue de 51,4% y en el 2020 cayó al 47,9%.

Finalmente, señala el docente, en cuanto a la percepción del emprendimiento como una carrera deseable, los colombianos están perdiendo la fe. En 2016, este puntaje de percepción fue del 67,2% y en 2020 se redujo al 53,5%. De la misma forma, el estatus y respeto al emprendimiento en Colombia se desplomó del 76,2% en 2016 al 58,3% en 2020.

“Para los responsables de la formulación de políticas, este estudio de la intención empresarial subraya la importancia no solo de desarrollar políticas de apoyo y promoción centradas en la actividad y los resultados empresariales (por ejemplo, nuevos puestos de trabajo, nuevos valores agregados, nuevos modelos de negocio), sino también de crear políticas para desarrollar atributos individuales y valores sociales sobre el espíritu empresarial como rasgos psicológicos, demográficos, motivaciones”, explica.

Asimismo, asegura que mientras crece la actividad emprendedora, la intención emprendedora disminuye. En ese sentido, recomienda que “para revertir esta tendencia, los formuladores de políticas deben alinear las políticas orientadas al desarrollo que apoyan las actividades productivas (por ejemplo, la creación de nuevas empresas) con la idea de que las personas que inician una nueva empresa lo hacen porque quieren mejorar”.

Para leer el análisis del profesor Fabián Osorio ingrese aquí.

Desarrollo económico Innovación y emprendimiento