Pasar al contenido principal

Jonathan Besalel Valle, el mejor estudiante de Matemáticas Aplicadas de Cali en las Pruebas Saber Pro

Estudiante Jonathan Besalel Valle
Karen Daniela Ferrín

Creado por: Lola Ferrin

15 de Mayo de 2020

Las pasiones no pueden medirse en puntajes o en calificaciones. Tal vez sí en hechos, en el peso de los sueños y en esa felicidad irreductible cuando estos se hacen realidad. 

Quizá por eso Jonathan Besalel Valle no se imaginó nunca que obtendría el primer lugar entre los estudiantes de Matemáticas Aplicadas de Cali que se presentaron en las Pruebas Saber Pro.

No se lo imaginó, no porque no se sintiera capaz de lograrlo, sino poque entre los trabajos, los parciales y las actividades extra, dicho examen no estaba en los primeros lugares de su “lista de prioridades”. Pero tiene claro que esos 222 puntos son el resultado del esfuerzo que ha empeñado a lo largo de estos cinco años como estudiante de la Javeriana Cali “y que no ha sido en vano”.

Para este joven de 24 años, obtener el mejor puntaje de la ciudad significa también que su decisión de vida profesional fue la correcta, y que en un futuro podrá desempeñarse con confianza gracias a los conocimientos adquiridos en la universidad.

Por eso, Jonathan asegura que esta noticia deberá enviar un mensaje de positivismo a sus compañeros de carrera, pues “lo que nos enseñan sirve y se va a ver reflejado en las pruebas que nos pongan”.

Y no podría verlo de otra forma si desde que era tan solo un niño descubrió su fascinación por las matemáticas, por “su capacidad de explicar virtualmente todo lo que envuelve nuestro universo, y cómo todo tiene su método y su lógica. 

Los números me vienen con facilidad. Resolver problemas matemáticos es en muchos casos instintivo.

Pensar en el bien común, lo que lo mantiene a flote

Durante los 56 días que va de la cuarentena, Jonathan se ha sentido afortunado. Dice que le ha ido mejor de lo que esperaba, aunque extraña las actividades de su vida antes de que el Covid-19 llegara a la ciudad, “pero entre mi familia, mi práctica estudiantil y mi pareja, la mayoría del tiempo tengo algo que hacer. Tengo mucha suerte en ese sentido”.

Además, agradece el hecho de contar con las herramientas necesarias para estudiar y trabajar. “La experiencia no ha sido tan traumática como en los casos de otros estudiantes con menos facilidades”.

Por otra parte, a sus profesores les reconoce le hecho de que frente al actual contexto se reinventaron, por lo que dice no tiene ninguna queja hasta el momento.

“Los profesores han sabido adaptar no solo los temas de las clases, sino también su metodología a la situación. Esto hace mucho más ameno el estudio”, explica.

Sin embargo, lo más difícil para él ha sido mantener la motivación. Confiesa que “es muy fácil caer en esos sentimientos de desespero, tristeza y todo lo que conlleva estar dentro de un espacio tanto tiempo. Definitivamente se ha puesto en prueba mi autocontrol”.

Pero hay un valor esencial que lo ha mantenido a flote y le ha permitido sobrevivir a la presión del confinamiento: pensar en los demás.

Como Javerianos se nos enseña a buscar el bien común por encima del personal para hacer del mundo un lugar mejor. En ese sentido, sería muy fácil ignorar las normas de bioseguridad por comodidad, pero se debe tener en cuenta también que, aunque somos jóvenes estudiantes y no estamos en la zona de riesgo, nuestros familiares, amigos o cualquier extraño podría estarlo, así que acatar las normas no es solo por nuestro bien, sino por el de todos”, puntualiza.

 

En sus palabras

“Esta situación me ha enseñado que muchas cosas que consideraba prioridad en realidad no lo son, hay cosas más importantes, con mayor impacto. Me ha enseñado que se puede tener todo lo material, pero si no hay salud nada de eso vale, y nuestro enfoque como sociedad debe ser siempre eso: la salud”.

Educación Salud y bienestar Sostenibilidad