Beca AUSJAL: la experiencia internacional que transformó la mirada arquitectónica de María Paula Hoyos

María Paula Hoyos, estudiante de Arquitectura de la Javeriana Cali
Karen Daniela Ferrín

Creado por: Lola Ferrin

Salir de la zona de confort, recorrer nuevas ciudades y contrastar formas de pensar la arquitectura fueron algunas de las experiencias que marcaron el semestre académico que María Paula Hoyos vivió en México gracias a la Beca AUSJAL. Esta oportunidad le permitió cursar un semestre en la Universidad Iberoamericana Tijuana y ampliar su mirada sobre la arquitectura, las ciudades y las metodologías de enseñanza.

La beca, promovida por la Asociación de Universidades Confiadas a la Compañía de Jesús en América Latina (AUSJAL), ofrece a los estudiantes la posibilidad de realizar un semestre de intercambio internacional con cobertura de matrícula en ambas universidades, alojamiento y alimentación durante la estancia. 

“El saber que los retos traen enseñanzas fue lo que más me motivó. Sabía que iba a ser difícil y que me iba a sacar completamente de mi zona de confort, pero también sabía que eso iba a traer demasiados beneficios”, afirma la estudiante de Arquitectura.

El proceso de postulación y preparación para la experiencia internacional estuvo acompañado por la Oficina de Relaciones Internacionales (ORI), que orienta a los estudiantes interesados en realizar intercambios académicos o aplicar a becas internacionales. Para postularse a la beca debía cumplir algunos requisitos académicos y de participación universitaria, como mantener un buen promedio, presentar cartas de recomendación y de motivación, y participar en actividades del medio universitario o en espacios de investigación. En su caso, hizo parte del semillero de investigación PROA, liderado por el profesor Harold Medina, una experiencia que fortaleció su perfil académico y le permitió cumplir con los requisitos de la convocatoria.

En México María Paula cursó varias asignaturas, entre ellas el Taller de proyectos, uno de los espacios centrales en la formación de los arquitectos. Allí pudo experimentar una metodología de enseñanza distinta a la que estaba acostumbrada en Colombia. “En Tijuana empezamos de una manera diferente. Primero analizábamos a un arquitecto y, a partir de lo que nos inspiraba de su trabajo, comenzábamos a imaginar el proyecto. Solo después analizábamos el lugar y el entorno”, explica. 

Uno de los principales retos fue el desarrollo de un proyecto arquitectónico en un espacio urbano de Tijuana que actualmente presenta problemas de uso y apropiación ciudadana.

El ejercicio consistía en intervenir una gran plaza con escalinatas y una extensa zona de parqueaderos que había dejado de utilizarse adecuadamente. El objetivo era transformar ese lugar en un poliforo, es decir, un espacio capaz de albergar múltiples actividades culturales, comerciales y comunitarias.

Junto a dos compañeras, propuso un proyecto que integraba comercio, espacios culturales y zonas de encuentro ciudadano. En la planta baja se plantearon locales comerciales para atraer visitantes y generar movimiento en el lugar, mientras que los niveles superiores incluían biblioteca, salas de exposiciones y una terraza con vista al mar. “La idea era que el comercio atrajera a las personas y que luego encontraran espacios culturales y de encuentro. En la terraza queríamos que la gente pudiera ver la ciudad y el mar, tomarse un café y apropiarse del lugar”, cuenta.

El proyecto también proponía recuperar parte de las escalinatas existentes y abrir una gran plaza pública con mobiliario urbano que incentivara el uso cotidiano del espacio.

María Paula asegura que vivir en Tijuana le permitió observar la ciudad desde una perspectiva crítica. Uno de los aspectos que más llamó su atención fue la importancia del diseño bioclimático en ciudades con estaciones marcadas. “Entender cómo un edificio puede adaptarse a las estaciones del año fue algo muy valioso. En Cali no tenemos cambios tan marcados de clima, pero en Tijuana sí, y eso influye mucho en cómo se diseñan los espacios”, explica.

Tras su experiencia internacional, María Paula anima a otros estudiantes a informarse sobre las oportunidades académicas que ofrece la universidad y a atreverse a vivir experiencias fuera del país. “A veces no prestamos atención a los correos o a las oportunidades que ofrece la universidad. Pero ahí hay becas, programas y acompañamiento que pueden cambiar completamente la experiencia universitaria”, reflexiona. 

Para ella, estudiar en otro país no solo amplía el conocimiento académico, sino que también transforma la manera de entender la ciudad, la arquitectura y el papel que los profesionales pueden desempeñar en la sociedad. “Salir y conocer otras realidades te permite entender qué funciona, qué no funciona y cómo puedes traer esas ideas para mejorar tu propia ciudad”, puntualiza.

¿Te imaginas vivir una experiencia internacional con apoyo económico? Con la Beca AUSJAL podrás realizar tu intercambio en la Universidad del Pacífico. Convocatoria abierta hasta el 22 de abril. Más información en @javecali.internacional

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