Voluntariado Javeriano: una Universidad en salida que sirve, aprende y transforma

Voluntariado Javeriano: una Universidad en salida que sirve, aprende y transforma
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Creado por:  Carlos H. Tofiño

Escrito por: María Valentina Delgado Ríos. Coordinadora del Voluntariado Javeriano 

Durante el primer semestre de 2026, el Voluntariado Javeriano, liderado por el Centro Pastoral San Francisco Javier de la Vicerrectoría del Medio Universitario en la Pontificia Universidad Javeriana Cali, reunió a más de 50 estudiantes javerianos en tres experiencias de servicio orientadas al cuidado de la Casa Común, la reconstrucción del tejido social a partir de la promoción en salud mental y el fortalecimiento del liderazgo juvenil. 

A lo largo de 13 semanas, los voluntarios participaron en espacios de formación, vida comunitaria, planeación, acción en territorio, evaluación y cierre. Este proceso contó, además, con el apoyo de profesores de la Universidad en algunas formaciones, quienes aportaron desde sus saberes académicos y humanos al fortalecimiento de las experiencias vividas en cada misión. 

Esta experiencia se desarrolló en coherencia con la MEGA Universidad en salida de la PUJ Cali, al promover una formación que no se queda únicamente en el aula, sino que se abre al encuentro con las realidades sociales, ambientales y comunitarias del territorio. Desde esta perspectiva, el Voluntariado Javeriano fortalece el compromiso de la Universidad con la formación integral, la responsabilidad social, la presencia en región y la transformación de los contextos donde hace presencia. 

Más que un conjunto de actividades, el voluntariado fue un proceso formativo, comunitario y humano. En cada misión, los estudiantes tuvieron la posibilidad de reconocer distintas realidades, trabajar en equipo, fortalecer su sensibilidad social, construir vínculos significativos y poner sus talentos al servicio de otros. Así, el impacto del Voluntariado Javeriano se vivió en doble vía: dentro de la Universidad, al formar estudiantes más conscientes, empáticos y comprometidos; y fuera de ella, al acompañar comunidades, instituciones y organizaciones aliadas desde proyectos concretos de servicio a partir de las necesidades identificadas. 

Una de las experiencias desarrolladas fue la Misión Socioambiental: Cuidadores de la Casa Común, orientada a promover acciones de formación, sensibilización y cuidado ambiental dentro y fuera del campus universitario. Durante el semestre, los voluntarios participaron en espacios formativos sobre gestión de residuos, biodiversidad, ecología integral, plogging y sensibilización sobre la importancia de los murciélagos en los ecosistemas. 

En el marco de la campaña Hacia un Campus con Residuos Cero, integración académica que cuenta con el trabajo académico y administrativo de las tres vicerrectorías —Académica, Administrativa y del Medio Universitario—, y que se desarrolla en articulación con profesores de las asignaturas Teología I y Cuidado de la Casa Común, Gestión Ambiental y el Voluntariado Javeriano, se acompañó a más de 250 estudiantes en procesos pedagógicos orientados a fortalecer prácticas responsables de separación de residuos, sostenibilidad y cuidado del entorno universitario. 

Adicionalmente, esta misión tuvo una proyección internacional a través de la participación de estudiantes javerianos en el Taller Global de Estudiantes Embajadores de la Red Nature Positive Universities, coordinada por la Universidad de Oxford, enfocado en Waste & Resource Use. En este escenario, los voluntarios compartieron algunas de las experiencias desarrolladas por el Voluntariado Javeriano en torno al uso responsable de residuos y recursos, destacando la estrategia institucional Hacia un Campus con Residuos Cero, las jornadas de plogging, los ejercicios pedagógicos realizados junto a aliados internos y externos, y las metodologías vivenciales que fortalecen la cultura ambiental en la comunidad universitaria. 

De esta manera, la Misión Socioambiental no solo contribuyó al fortalecimiento de prácticas sostenibles en la Javeriana Cali, sino que también permitió proyectar el compromiso ambiental de la Universidad en escenarios internacionales, evidenciando el valor del voluntariado como una experiencia de formación, acción y liderazgo juvenil al servicio del cuidado de la Casa Común. 

Por su parte, la Misión Paz y Bien desarrolló un proceso de acompañamiento con niños, niñas y adolescentes vinculados a las Casas de Restauración Francisco Esperanza de la Fundación Paz y Bien, en el oriente de Cali, orientado a la reconstrucción del tejido social a partir de la promoción de la salud mental. Para ello, se formó al equipo de tutoras y, posteriormente, se construyó de manera participativa la sesión para cada casa, de modo que los voluntarios y las tutoras desarrollaran conjuntamente el taller. A través de sesiones de formación, planeación, intervención y evaluación, los voluntarios prepararon y realizaron tres talleres psicoeducativos en las Casas 7, 9 y 6, enfocados en el autocuidado, la gestión de emociones y la autorregulación. En estas actividades participaron aproximadamente 70 personas entre tutoras, niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Esta experiencia permitió generar espacios seguros de escucha, expresión y encuentro en un territorio atravesado por desafíos sociales que requieren presencia, cuidado y acompañamiento, además de oportunidades para que los participantes adquirieran herramientas para fortalecer su salud mental. 

Asimismo, la Misión Red de Liderazgo Juvenil, en alianza con United Way Colombia, acompañó a estudiantes de la Institución Educativa Oficial Inmaculada Concepción, en el municipio de Candelaria, donde se consolidó la tercera cohorte de la Red de Liderazgo Juvenil en el Valle del Cauca, con la participación de 35 estudiantes de esta institución. El proceso está orientado al liderazgo de sí mismo, liderazgo con los otros, liderazgo de proyectos y la construcción de futuro. Se llevó a cabo una jornada de integración con estudiantes y familias, mediante actividades experienciales que permitieron conocer el objetivo de la Red, resolver preguntas, establecer compromisos y propiciar un espacio de encuentro y reflexión significativo para los participantes. 

Cada una de estas misiones implicó un trabajo previo de formación, lectura del contexto, planeación pedagógica y evaluación. Los voluntarios no solo participaron en actividades comunitarias, sino que también aprendieron a diseñar experiencias, asumir responsabilidades, adaptarse a los imprevistos y comprender que el servicio exige sensibilidad, preparación y disposición para dejarse transformar por la realidad que se acompaña. 

En este proceso, fue fundamental el acompañamiento de los estudiantes que lideraron cada misión. Durante el semestre, los monitores o líderes estudiantiles conformaron equipos responsables para cada misión, los cuales fueron acompañados, formados y cuidados en las distintas etapas del ciclo de gestión del voluntariado: convocatoria, formación, planeación, ejecución, evaluación y sistematización de cada experiencia. Este acompañamiento permitió fortalecer sus capacidades de liderazgo, organización, comunicación, lectura del contexto y cuidado de los equipos y comunidades. 

Además, se realizó un seguimiento semanal a cada equipo de misión, gracias al acompañamiento de la gestora del Voluntariado Javeriano, quien apoyó la organización, el seguimiento y la articulación de los procesos. También se llevaron a cabo dos encuentros formativos de monitores o líderes estudiantiles, orientados a reconocer el sentido de acompañar, profundizar en el rol de liderazgo y explorar diversas formas de guiar procesos comunitarios desde la espiritualidad ignaciana, la corresponsabilidad y el servicio. 

Por otra parte, durante el semestre 2026-1, el Voluntariado Javeriano avanzó en la consolidación administrativa y preparación académica de su participación en el Diplomado Internacional en Gestión de Voluntariado y Fortalecimiento Organizacional Voluntades+, coordinado desde la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Las dos cohortes de 2026 iniciarán en julio y agosto, y se desarrollarán hasta noviembre y diciembre, respectivamente, con participación de estudiantes de América Latina. 

En este proceso, la Pontificia Universidad Javeriana Cali contará con participación académica en el acompañamiento a los estudiantes de ambas cohortes, fortaleciendo así su compromiso con la formación, la gestión del voluntariado y el impacto social en clave latinoamericana. Esta nueva edición se desarrolla en articulación con el programa V-Amazonie, operado por France Volontaires con el apoyo del Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores de Francia y en cooperación con la PUCE, y está dirigida a organizaciones que trabajan por la preservación de la Amazonía o que buscan implementar y fortalecer procesos de voluntariado. 

Esta proyección evidencia que el alcance del Voluntariado Javeriano trasciende el campus y las experiencias locales. Su aporte también se extiende a escenarios internacionales de formación, cooperación y fortalecimiento organizacional, donde la Universidad comparte aprendizajes, acompaña procesos y contribuye a consolidar una cultura del voluntariado con sentido social, comunitario y ambiental. 

En este sentido, el Voluntariado Javeriano expresa el valor de una Universidad que sale al encuentro: una Universidad que se deja interpelar por las comunidades, que aprende con ellas y que reconoce en el servicio una forma concreta de construir justicia, reconciliación, cuidado y esperanza. Su aporte no se limita al impacto inmediato de cada taller, campaña o jornada; también se refleja en la manera como los estudiantes integran estos aprendizajes a su vida personal, académica y profesional. 

El semestre cerró con espacios de evaluación y agradecimiento en cada misión, en los que se reconocieron los aprendizajes alcanzados, los retos vividos y las oportunidades de mejora para fortalecer el proceso en los próximos semestres. Finalmente, se llevó a cabo el Encuentro de Cierre del Voluntariado Javeriano 2026-1, un momento para agradecer el compromiso de quienes hicieron parte de esta experiencia y valorar el impacto personal, comunitario y formativo del camino recorrido. 

Desde el Centro Pastoral San Francisco Javier se reconoce y agradece especialmente el compromiso, la disposición y el liderazgo de los estudiantes que contribuyen al desarrollo de los proyectos del Voluntariado Javeriano. Su entrega permitió sostener los procesos, acompañar a los equipos, cuidar las relaciones con las comunidades y hacer posible que cada misión se viviera como una experiencia significativa de aprendizaje-servicio. 

El Voluntariado Javeriano reafirma así su lugar como una experiencia universitaria que integra formación, servicio y compromiso social. En cada encuentro, taller, campaña, salida a territorio y espacio de articulación internacional, los estudiantes descubren que servir no es solo ayudar: es aprender con otros, reconocer la dignidad de cada persona, cuidar la vida y aportar, desde acciones concretas, a la construcción de una sociedad más justa, solidaria y esperanzadora. 

 

 

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